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Cadaqués… entre el mar y las montañas.

Actualizado: 29 may 2023

Un enclave con personalidad propia, prácticamente aislada por siglos del resto de España, le ha dado una filosofía de vida muy particular y un lenguaje propio: allí hablan un catalán "Salado" muy personal y único.


El pueblo de pescadores que supo ser, se niega a dejar de serlo. El tiempo en Cadaqués parece ir contra la Tramontana, pasando lento y pausado.


Vista desde la Iglesia Santa María

En una pequeña bahía, encerrada entre montañas, que tuvo y tiene el acceso muy restringido. Solo se puede llegar en barco o a través de una, muy angosta y serpenteante carretera, no apta para estómagos delicados. Para llegar al paraíso, debes subir la montaña y volver a bajarla, hecho que seguramente desanimará a muchos. A poco mas de dos horas de Barcelona, y unos 75 de Girona, Cadaqués parece estar ajena al mundo exterior.


Un poco de Historia y contexto


Las rocas de su bahía fueron escenario de grandes batallas contra piratas y corsarios. Hay registros que en 1444, 22 galeras de moros quemaron el pueblo. En el siglo IX era uno de los puertos más importantes de la península y el año 1000 construyeron la muralla para defenderse de los constantes ataques. Tierra de vientos, piratas, corsarios, brujas y sirenas. Pero también de genios, artistas y bohemios. Cadaqués, tierra de leyendas


El origen del nombre


Tiene tantas opciones como rocas la costa… Podría provenir de la evolución de cabo de rocas (Cap de Quers) O de ”cadaquer” que significa bosque de enebros, (Càdescs en catalán). O podría ser un nombre compuesto por dos palabras griegas KATA_Kairus, que significaría puerto ocasional, ya que los griegos solían usarlo cuando la tramontana los obligaba a buscar refugio. A mi me gustó esta opción, Cadaqués – «cabo de rocas» El origen del topónimo es «Cap de Quers» o «Cap d’Aques” cuya traducción sería “Cabo de rocas” ya que está situado mayoritariamente en el litoral del Parque Natural del Cap de Creus cuya belleza geológica le aportan el tono salvaje de la reserva natural.


Que se puede hacer en Cadaqués, ademas de ser feliz...


Visitar la casa Museo Salvador Dalí, donde solía veranear de niño y donde se gesto este amor inconmensurable por Cadaqués. Tanto que construyo su hogar y refugio, en una pequeña y reservada cala a poca distancia. Portlligat, donde vivió con su musa amada, Gala.


Comer delicioso en alguna de las terrazas junto al mar, y si el presupuesto va justo, una buena bocata sobre las rocas de alguna cala también son un excelente plan. Y de paso un baño de mar en aguas cristalinas rodeados de exuberante vegetación, vamos!! creo que hasta lo prefiero.


Perderse por las callecitas del Casco Antiguo, que esta sobre lo que fuera el antiguo castillo.

Pasar por el Barrio Judío, el Barrio Cristiano y llegar hasta la Iglesia Santa María, es una muy buena idea y excelente plan.



Es Portal al mar - Carrer Call

Un rastro distintivo de sus calles es el típico pavimento llamado “Rastell”, hecho con piedras que suelen estar dispuestas de manera transversal, o en forma de espiga. Su finalidad: absorber el agua de lluvia y así facilitar el andar en las calles empinadas.

suelo característico de Cadaques
Detalle de Rastell


Iglesia de Santa María

Iglesia de Santa María

El antiguo edificio fue destruido por el famoso pirata turco Barbaroja en 1543 y su reconstrucción en el siglo XVI fue financiada por los propios marineros de la zona. Está situada en el punto más alto de la villa y desde su posición se divisa una de las vistas más espectaculares de Cadaqués.



Si se mira con atención, se puede ver algunas paredes, y escaleras con una técnica de construcción característica propia. “Piedra Seca” que consiste en encajar las piedras entre sin ningún tipo de pegamiento para unirlas.

Caminando entre balcones floridos y paredes blancas, se llega a la costa, donde donde nos recibe un elegante y altivo Dalí de bronce. Una bella escultura que rinde homenaje al genio que tanto amo esta tierra, Salvador Dalí.



No dejes de pasar por el Casino, el Bar más popular. Una foto con la Casa Serinyana, una belleza de 1913 cotizada en 22 millones de euros. Sigue caminando por paseo el marítimo y deléitate con el paisaje. También podes hacer un poco de playa, aunque estas son algo especiales.


Playa Port dÁlguer

No esperes grandes playas de arena blanca y suave, porque de esas no tiene. En su lugar, te ofrece increíbles playas de guijarros, arenisca y rocas. Sí, muchas rocas y muchas Calas.

Estas pequeñas bahías donde se cuela el mar pueden o no tener algo de arena granulada pero lo maravilloso de ellas radica en sus aguas cristalinas, la belleza del entorno y privacidad que prometen. Algunas suelen estar un poco escondidas. Las hay profundas y no tanto. Agrestes y salvajes, quizás inaccesibles a pie, pero todas y cada una digna de ser visitada.


Playa Grande

“La Playa” o “Playa Grande” se encuentra en el centro y es la más grande con 200 metros de largo y 18 de ancho. Esta formada básicamente de graba y arenisca, y es con seguridad la más concurrida por familias con niños por su ubicación y por su baja entrada al agua.


Vista al fondo del Paseo marítimo de Riba Pitxot

Algo realmente mágico para ver aquí, es el atardecer. No importa donde te encuentres, te deslumbrará. Pero hay un sitios particularmente especial:

Cap de Creus, el pequeño paseo en auto hasta llegar a él, es como estar recorriendo otro planeta. No hay fotos, y es adrede, porque la sorpresa vale la pena. También podes llegar en barco y es una experiencia que no tiene desperdicio.


Cap de Creus, debe su nombre, según dicen, los que dicen... a la cantidad de cruces de las que se vio poblado hace muchos años, en honor a los marineros perdidos en el mar, debido a los naufragios, muy comunes y abundantes en esta zona.


Si llegas al Faro de Cala Nans, tendrás unas vistas magníficas de los Pirineos y de los pueblitos costeros de Francia. Eso sí, ir con cuidado porque si levanta la Tramontana la cosa se pone seria, sus vientos llegan a alcanzar los 150 km por hora.




El Pueblo más oriental de la Península

Dalí solía decir que era el primer español en ver salir el sol… y no era una metáfora. Desde su cama en Portlligat, mediante un juego de espejos, recibía los primeros rayos del sol que llegan a la Península.


¿Cual es su secreto?

Es uno de los destinos mejor conservados de la Costa Brava. Geográficamente su crecimiento esta limitado, pero además sus moradores quieren que así sea. La capacidad hotelera también es limitada, por lo que si estas pensando en quedarte unos días, deberás planearlo con bastante anticipación si es temporada alta.


Cadaqués se puede recorrer en medio día, pero seria una locura llegar hasta aquí no quedarse. Pasar el día entre el pueblo y descubriendo calas, haciendo que tu explorador interno aflore, es un plan excelente y lo recordaras por siempre.



Pero si lo planificas con tiempo, dedicale al menos dos días. De modo que puedas sentir la magia de la noche cuando ya casi no quedan turistas y la verdadera Cadaqués queda al descubierto. No te pierdas el atardecer, pero sobre todo, no te pierdas el amanecer y así podrás contar que fuiste la primera persona en ver sol salir en toda la península.

¿Nada mal la idea no?, dicen que viajar te da historias que contar...

Cadaqués tiene algo especial. Yo lo llamaría energía, pero si no sos de los cree (aún) podemos dejarlo en encanto, magia y misterio…

A Cadaqués se lo disfruta lento, caminando bonito, disfrutando los detalles 👣



📌 Tener en cuenta que el rastell y las calles empinadas no son aptas para tacones . Lo ideal, calzado bajo, cómodo y con buena suela.





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